Las dos caras de la EPOC

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) es un trastorno respiratorio crónico, silente, progresivo, tratable pero sin cura, y que puede dar la cara incluso hasta diez años después de que el paciente haya abandonado el hábito del tabaquismo. Afecta a 210 millones de personas de la población mundial y en nuestro país la padecen un 10% de los españoles, sobre todo entre los 40 y los 80 años de edad. Cabe mencionar que un 75% de los enfermos de EPOC no están diagnosticados.

Los estudios económicos demuestran que los ingresos hospitalarios por las agudizaciones de esta enfermedad suponen entre el 40% y el 70% del gasto médico de esta patología, cuyo principal factor desencadenante es el humo del tabaco. No hay que olvidar que, según la Encuesta de Salud Europea de 2014, en España fuman el 27,6% de los hombres y el 18,6% de las mujeres, a pesar de las intensas campañas existentes anti tabaco.

El tabaco: aliado de la EPOC

La EPOC, muy probablemente, se convertirá en la tercera causa de muerte en el año 2030. En la actualidad mueren en nuestro país 18.000 personas al año debido a esta enfermedad, 4.500 de las cuales son mujeres. Es por eso que, debido a las altas repercusiones que tiene, se convierte en algo esencial su diagnóstico precoz mediante una espirometría, prueba que permitiría detectar la EPOC en muchas personas que la padecen sin saberlo, para que puedan ser tratadas a tiempo y sin pausa. De hecho, la espirometría es una prueba muy sencilla que consiste en expulsar aire de forma continuada durante unos segundos a través de la boquilla de un medidor de capacidad pulmonar. Esto permite diagnosticar la enfermedad en sus fases iniciales, cuando a menudo es asintomática.

Una importante iniciativa ha tenido lugar el Día Mundial de la EPOC, donde la farmacéutica Boehringer Ingelheim ha lanzado la campaña de divulgación: «Conoce las dos caras de la EPOC», destinada a resaltar las diferencias que existen entre un buen y un mal control de la enfermedad por parte de los enfermos que padecen la patología. Así, por un lado, relata un día cualquiera de los pacientes que manejan su tratamiento de manera adecuada, evitando las crisis de ahogamientos o exacerbaciones; y, por otro, el de aquellos pacientes que pueden sufrir un ataque de disnea, tos y asfixia en cualquier momento, debido a un uso incorrecto o insuficiente de la terapia prescrita. La campaña tiene el doble objetivo de alertar sobre el riesgo de sufrir una exacerbación, a la vez que resalta la importancia de garantizar la calidad de vida de los pacientes, ya que en la actualidad, entre un 60% y un 70% de los mismos, no usan de forma apropiada los inhaladores, lo que reduce su eficacia y malogra el pronóstico. Conviene aclarar que la correcta aplicación de los inhaladores resulta primordial, ya que cada exacerbación incrementa el riesgo de padecer otra, y así sucesivamente hasta un desenlace fatal.

Fuente de fotos: Google.

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