Un fármaco contra la esclerosis múltiple primaria

Estos días nos hemos enterado como el Servicio de Neuroinmunología Clínica del Hospital Vall d´Hebron, está llevando a cabo un estudio internacional para el desarrollo de un nuevo fármaco contra una variante de la esclerosis múltiple conocida como esclerosis múltiple primaria progresiva. El estudio está liderado por el Dr. Xavier Montalbán, jefe del citado Servicio y director del Centro de Esclerosis de Cataluña (Cemcat). El fármaco, conocido como ocrelizumab, ha ofrecido resultados esperanzadores, pues consigue retrasar en al menos doce semanas la progresión de la enfermedad.

Paciente con esclerosis múltiple

La esclerosis múltiple primaria progresiva afecta a entre un 10 y un 15% de pacientes que sufren esta enfermedad y los signos neurológicos que provoca aparecen progresivamente y empeoran con el paso del tiempo. El estudio resulta fundamental porque, hasta ahora, estos pacientes no disponían de tratamiento alguno, y este es el primer medicamento en fase de experimentación que consigue resultados efectivos.

El fármaco ha sido probado con 732 pacientes con esclerosis múltiple primaria progresiva y, como ya se ha mencionado, ha conseguido un retraso significativo en el avance de los síntomas. Ocrelizumab, es un anticuerpo monoclonal diseñado para combatir selectivamente a las proteínas CD20B, presentes en células con un tipo de inmunidad específica que juega un factor predominante en el deterioro de la mielina y de los nervios. El medicamento actúa uniéndose a la superficie de estas proteínas, preservando las funciones más importantes del sistema inmune.

La esclerosis múltiple primaria progresiva es una enfermedad crónica que afecta a 2,3 millones de personas en todo el planeta. Se da más en los hombres que en las mujeres, y los primeros síntomas suelen aparecer entre los 20 y los 40 años de edad. En la actualidad, no tiene cura ni tratamiento específico que haya superado la fase de experimentación.

La enfermedad se origina cuando el sistema inmune ataca, de forma anormal, el aislamiento del nervio (mielina) del sistema nervioso central, lo que afecta de forma primordial al nervio óptico y al sistema motriz, causando diversos síntomas, tales como: dificultades progresivas para caminar, pérdida de fuerza, torpeza o debilidad, rigidez en las extremidades, inestabilidad, pérdida de visión, etc.

Fuente de las fotos: Google.

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