El estrés crónico nos envejece

El estrés crónico asociado a nuestro actual estilo de vida nos envejece, por lo menos así lo afirma un reciente estudio.

Nuevos descubrimientos científicos parecen demostrar que un angustiante estado psicológico de estrés puede dañar los telómeros que sirven para proteger los cromosomas. Esto se traduce en un mayor envejecimiento.

Se suele insistir en que «el estrés es el resultado de los pensamientos sobre nuestras circunstancias». Es un estado psicológico que no depende tanto de lo que nos pasa, sino de cómo lo interpretamos. Esto tiene suma importancia si tenemos en cuenta que nuestras circunstancias y el entorno que nos rodea son cada vez más complejos y demandantes.

Está claro que no siempre podemos controlar lo que nos sucede, no es tan fácil cambiar la realidad que nos rodea. Por eso el estrés es un claro reflejo de las sociedades modernas, muy aceleradas y demandantes. Sin embargo, es muy necesario intentar llevar a cabo esos cambios, para evitar que el estrés se convierta en algo crónico.

Un motivo para el envejecimiento

El estrés crónico tiene un impacto indiscutible sobre nuestro envejecimiento. Pero no siempre se percibe, o no le damos la importancia que merece.

Trabajos de investigación, como los de la Universidad de Miami en el 2008, van en esa dirección, al afirmar que «el estrés psicosocial mantenido en el tiempo puede acelerar el desarrollo de enfermedades crónicas».

Este es el caso que se da cuando las catecolaminas y el cortisol elevan la presión arterial, por no hablar de cómo el estrés agudo afecta al sistema inmunitario.

Sin embargo, fue en el 2019 cuando se llegó a la conclusión de que el estrés envejece. Diversas universidades de Estados Unidos realizaron un estudio conjunto para descubrir cómo los médicos residentes de primer año sufrían un envejecimiento prematuro.

Características del estudio

La investigación se realizó entre en la comunidad de médicos residentes de Estados Unidos. Para acometerla, se tomaron muestras de saliva. En ellas, pudo analizarse la longitud de los telómeros antes y después de sus residencias en los hospitales.

Durante el primer año de residencia los telómeros se iban acortando. Estos son secuencias especiales del ADN que están en los extremos de los cromosomas. Estas pequeñas regiones se acortan cada vez que las células se replican. Cuando su porción es muy pequeña la célula termina autodestruyéndose y esto conduce al envejecimiento.

También el desgaste de los telómeros se relaciona con la aparición de enfermedades cardíacas, la diabetes o el cáncer. Prueba de ello es que los residentes de medicina envejecían hasta seis veces más de lo habitual. La causa había que buscarla en el impacto del estrés sobre esos elementos de los cromosomas.

Factores a tener en cuenta

El estrés psicosocial está conformado por muchos factores. Y estos no se reducen al agotamiento, la rumia mental, la irritabilidad o la sensación de no ser eficiente. Si el estrés nos envejece es porque:

  • Afecta al descanso nocturno, aumentando así nuestro estado de agotamiento.
  • Al no dormir lo suficiente, durante días o meses, la persona verá afectada su salud.
  • A la falta de sueño se le añade la falta de ejercicio.

Tampoco conviene olvidar nuestro estilo de alimentación. Así, ante la falta de tiempo y el cansancio, está a la orden del día recurrir a la comida rápida.

La importancia de los telómeros

Los telómeros que se destruyen ya no se recuperan, pero podemos mantener en buen estado los que nos quedan para que los cromosomas no se dañen. 

Para conseguirlo debemos organizarnos el tiempo, darnos instantes de disfrute y de calma. También es necesario que mejoremos nuestros hábitos de descanso y que establezcamos metas razonables.

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