El fin de la Estación Espacial Internacional

Estos días se han hecho públicos los planes para acabar con la vida útil de la Estación Espacial Internacional.

La NASA nos ha comunicado el final, para el año 2030, de la Estación Espacial Internacional, y su salida de órbita a principios del año siguiente.

El final estaba previsto

Por desgracia, este final de la EEI siempre estuvo presente, por lo menos en los últimos tiempos, pero no ha sido hasta principios de este mes cuando la NASA lo ha hecho oficial, comunicando que las operaciones de la EEI sólo durarán hasta 2030.

Llegado el momento, está previsto que la estación espacial realice un reingreso controlado a la Tierra, para estrellarse en una parte remota del océano Pacífico conocida como Point Nemo. Con todo esto, la agencia espacial norteamericana pretende traspasar al sector privado las funciones que realiza la EEI, lo que conllevará un importante ahorro en las inversiones estatales.

Casi todo quedará en manos del sector privado

La NASA ha reconocido que sector privado cuenta con la técnica y financiación suficientes para desarrollar y operar en destinos comerciales de órbita terrestre baja, siempre con la ayuda de la agencia espacial. En la futura colaboración, se esperan compartir las experiencias vividas hasta el momento con el sector privado. Con esto, se pretende prestar ayuda para desarrollar destinos en el espacio seguros, confiables y rentables.

Según se detalla en un informe de transición enviado al Congreso de Estados Unidos, con la cesión la NASA pretende ahorrar 1.300 millones de dólares al año después de que sea retirada la EEI, que se incrementarán hasta los 1.800 millones de dólares por año en el 2033.

La agencia espacial quiere destinar estos ahorros estimados a agilizar los proyectos de exploración del espacio profundo. Sin embargo, todavía queda casi una década productiva de avances en investigación, y esto permitirá una transición fluida de las capacidades en órbita terrestre baja al sector privado.

Jonathan McDowell, astrónomo del Centro de Astrofísica Harvard-Smithsonian, ha señalado que el nuevo informe no contempla que otros socios de la EEI, como Rusia, acepten mantener la operatividad de la estación hasta el 2030, como lo demuestra que este país europeo posiblemente ya haya abandonado la misión.

Una gran contribución a la investigación espacial

La EEI ha estado en órbita desde el año 2000, y sus módulos han recibido la visita continuada de muchos astronautas. Es el puesto de avanzada orbital más grande jamás construido, en el que han colaborado más de 15 países diferentes.

Fue el año pasado cuando el presidente de Estados Unidos alargó la vida útil de la estación de 2024 a 2030, pero se ha puntualizado que esta extensión será la última.

Dentro del plan de desmantelamiento, está prevista una posible estrategia para separar algunos módulos y unirlos a otras estaciones espaciales. Después, la última tripulación de la EEI abandonará la estación internacional.

Se destruirá de forma controlada

A principios de 2031, los controladores utilizarán propulsores para reducir la altitud de la estación justo por encima de la atmósfera terrestre. Más tarde, la EEI caerá sobre el Área Deshabitada Oceánica del Pacífico Sur (SPOUA) en las cercanías de Point Nemo, una zona que está a 2.690 km de distancia de los primeros asentamientos habitados.

Ubicación de Point Nemo

Supone un gran reto el hecho de que la EEI no esté equipada con un motor de la suficiente potencia, que permita el viaje directo desde su posición actual hasta su órbita baja final.

La bajada de órbita de la EEI deberá entonces hacerse por etapas antes de la quema final, pero no se podrá bajarla demasiado o la resistencia hará que se pierda el control y que la estación comience a tambalearse debido a las fuerzas. Para conseguir que baje hasta la quema final, será necesaria la intervención de dos naves espaciales rusas Progress, y después una tercera para descartarla por completo.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.