El rover Perseverance intenta librarse de unos molestos guijarros

Un nuevo plan pretende librar al rover Perseverance de unos escombros depositados en el carrusel que sirve para extraer las rocas del suelo marciano.

La NASA han puesto en marcha un plan para librar el rover Perseverance de algunos escombros que le han impedido almacenar correctamente muestras de rocas. El equipo de científicos contaba con obtener los resultados de la misión de limpieza durante la tarde del martes 18 de enero.

Problemas con una roca

Retrocediendo unos días, el problema surgió el 29 de diciembre, cuando una muestra de una roca marciana (con nombre Issole) no se pudo mover utilizando la broca de extracción de muestras. Ésta perforó la roca hasta el almacenamiento de muestras a largo plazo en el rover, una especie de gabinete giratorio o carrusel que gira cada vez que se llena un tubo con lo extraído.

El rover indicó el problema, señalizando que había más resistencia de la esperada en la transición de la muestra, y fue el equipo de la NASA, que analizó las imágenes recibidas, el que se dio cuenta de que pedazos de la muestra de roca habían caído del tubo al carrusel de brocas.

Conviene aclarar que esto no debería suponer un problema mayor, dado que el rover es capaz de funcionar a pesar de estos atascos. Sin embargo, la misión todavía es muy reciente y la NASA quiere que los equipos del Perseverance estén lo mejor posible. Es por eso que se planeó una estrategia para sacar los pequeños guijarros marcianos que obstaculizan la extracción.

Rocas en el carrusel del rover Perseverance

Un plan milimétrico

El plan consiste en girar carrusel para sacudir los guijarros. Está acción está acompañada por la observación de las imágenes que describen las acciones del rover a medida que ocurren, para rastrear si los escombros realmente se han movido.

Hace una semana, el equipo analizó las imágenes del suelo rocoso debajo del rover, para poder contrastarlas con imágenes posteriores. Si estas últimas muestran material adicional en el suelo, el equipo sabrá que el plan de rotación del carrusel fue un éxito.

Los inconvenientes planteados por estos guijarros no han sido los primeros en la recogida de muestras del Perseverance. También la primera recogida de muestras del rover resultó infructuosa, por lo que la NASA tuvo que probar un sistema alternativo para comenzar la recolecta de rocas.

El rover tiene 43 tubos de muestra y 7 de ellos ya se han archivado. Dentro de pocos años, esos tubos podrían viajar a la Tierra, gracias a una misión, conocida como la Mars Sample Return, muy ambiciosa y que roza en algunos aspectos a la ciencia ficción.

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