Un hogo natural combate la peligrosa proliferación de las hormigas locas leonadas

Un estudio ha demostrado la existencia de un hongo natural que combate la peligrosa propagación de las hormigas locas leonadas.

La alarma surgió cuando las hormigas locas leonadas se empezaron a extender muy deprisa por el sur de los Estados Unidos, pero estos insectos parecen haber encontrado su enemigo en la forma de un patógeno fúngico muy infeccioso. Los científicos están analizando este hongo natural para luchar contra las hormigas locas. El éxito de la táctica está sorprendiendo.

Un hongo natural muy eficaz y necesario

Una nueva investigación publicada en Proceedings of the National Academy of Sciences ha detallado que el patógeno microsporidiano Myrmecomorba nylanderiae es una forma efectiva y natural para evitar la proliferación de las hormigas locas. Así lo anunció en un comunicado de prensa Edward LeBrun, autor principal del estudio y uno de los investigadores del Programa de Investigación de Especies Invasoras de Texas en el Laboratorio de Campo Brackenridge.

Características de la hormiga loca leonada

La hormiga loca leonada (Nylanderia fulva) procede de América del Sur, y se ha extendido, durante las últimas dos décadas, por los estados sureños de EE. UU: Texas, Mississippi, Florida y Louisiana. Son perjudiciales para otros insectos, arañas, ciempiés, crustáceos y también para determinados mamíferos.

Este tipo de hormigas son muy nocivas. Por ejemplo, dejan ciegas a las crías de conejos al expulsarles un ácido en los ojos. Constituyen una verdadera amenaza ecológica y para las infraestructuras humanas. Se caracterizan por enjambrar y causar daños en las unidades de aire acondicionado y en otros equipos eléctricos.

Hasta la fecha, las hormigas locas leonadas no resultaban afectadas por los insecticidas convencionales, lo que constituía un grave problema.

Descubriendo el antídoto

Hace ocho años que el autor del estudio comenzó a notar que un número grande de hormigas locas leonadas tenían el abdomen hinchado con grasa. Él y sus compañeros de equipo hallaron que la causa eran esporas de un grupo de patógenos fúngicos llamados microsporidios.

Este hongo secuestra las células grasas de las hormigas locas leonadas para convertirlas en fabricantes de esporas. Estamos hablando de un hongo que sólo ataca a este tipo de hormigas, y no a otros.

No se conoce el origen del patógeno. Puede proceder de las propias hormigas o haberse contraído de otros insectos. Pero los científicos sí que se dieron cuenta que estas infecciones se extendían por gran parte de Texas, y esto llevó a un estudio de varios años.

Algunos datos del estudio

Entre 2012 y 2018, se tomaron repetidas muestras de 15 poblaciones locales de hormigas locas leonadas. En todos los sitios analizados la población de hormigas se diezmó, y en el 62% de los casos fueron borradas.

Las observaciones son novedosas, ya que los patógenos infecciosos no suelen ser tan agresivos. Lo habitual es que las poblaciones infectadas pasen por ciclos de auge y caída a medida que la frecuencia de la infección aumenta y disminuye. Cabe mencionar que la disminución en las poblaciones locales se dio sobre todo durante el invierno.

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