Una actualización del mensaje de Arecibo para contactar con los extraterrestres

Un grupo de científicos han actualizado el mensaje de Arecibo para intentar el contacto con vida extraterrestre.

La iniciativa de un equipo internacional de científicos ha permitido actualizar el mensaje en código binario que podría enviarse a los extraterrestres en nuestra galaxia. Tiene muchos datos, como nuestra composición química, un mapa de la Tierra o nuestra situación en la Vía Láctea.

Todo empezó hace casi 50 años

El mensaje se denomina Beacon in the Galaxy (BITG), y es una actualización del conocido como mensaje de Arecibo de 1974, que tiene ya casi 50 años y que fue elaborado por el divulgador científico Carl Sagan y el pionero de SETI, Frank Drake. La actualización era necesaria si tenemos en cuenta la enorme cantidad de innovaciones tecnológicas que hubo desde entonces.

Hace poco que se cargó en arXiv un documento que detalla el nuevo mensaje. Lo siguiente es una revisión por pares.

Contenido del mensaje

El mensaje empieza con conceptos matemáticos y físicos básicos; un medio universal de comunicación, según uno de sus precursores, el astrofísico Jonathan Jiang del Laboratorio de Propulsión a Chorro de la NASA en el Instituto de Tecnología de California.

Después se detalla la composición bioquímica de la vida en la Tierra, nuestra ubicación en la Vía Láctea, las vistas digitalizadas del sistema solar, los continentes de la Tierra y la forma humana. También se incluye una invitación para que nos respondan.

Su difusión

Los científicos encargados de elaborar la nueva versión del mensaje también han explicado la manera idónea de transmitirlo, y hacia dónde debe orientarse la señal de radio en la Vía Láctea.

El equipo sugiere que lo ideal es transmitir el mensaje con el radiotelescopio esférico de apertura de quinientos metros (FAST) en China y el Allen Telescope Array del Instituto SETI en California.

Más intentos por contactar con los extraterrestres

El mensaje de Arecibo de 1974 fue el primer esfuerzo serio por contactar con extraterrestres. El mensaje original era claro, pero demasiado elemental para el desarrollo tecnológico actual. Transmitía los números del 1 al 10, los valores atómicos de los elementos clave, representaba nuestro ADN, una figura humana, el esquema del sistema solar y una representación muy elemental del Radiotelescopio de Arecibo.

En los años 1999 y 2003 hubo proyectos parecidos denominados Cosmic Calls. A estos esfuerzos por contactar con los extraterrestres se les conocen como Active SETI o METI. Otro intento más reciente tuvo lugar en 2017: se enviaron clips de un festival de música electrónica a una enana roja, distante a unos 12,4 años luz.

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